El gran chico de los cabellos electrizantes fue homenajeado a lo grande en la pequeña localidad de Cheste en Valencia – España. Un sentido y ruidoso adiós a Marco Simoncelli (1987 – 2011) para el que prometía ser el digno relevo de Valentino Rossi.
Los pilotos de todas las categorías del Mundial de motociclismo se mezclaron todos al unísono entre el rugir de sus motos, para dar una vuelta completa al circuito Ricardo Tormo con Kevin Schwantz de líder y montando la moto de Simoncelli, todo en honor póstumo a este joven deportista.
En vez de un minuto de silencio se produjo EL MINUTO DE RUIDO a petición de Paolo Simoncelli, padre del piloto, todo con los pilotos debajo de la súper pancarta con la foto del corredor ubicada en la línea de salida donde está la torre más alta del circuito de Cheste
Y como no podía ser de otra manera, un gran despliegue de fuegos artificiales unido al largo aplauso de todos los presentes cerró este homenaje y el fin de la temporada… mañana será otro día… paz a su alma.