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Funciones y responsabilidades del técnico de prevención de riesgos laborales (PRL)

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Funciones y responsabilidades del técnico de prevención de riesgos laborales (PRL)

Una de las soluciones para industrias que más beneficios causa a aquellos que la contratan es la de los servicios de prevención de riesgos laborales. Y es que contar con especialistas en seguridad industrial y expertos en prevención que sepan eliminar los riesgos laborales más comunes es una ventaja competitiva altísima. Con tal de que comprendas esta cuestión en profundidad, te aconsejamos que continúes leyendo el presente artículo.

 

¿Cuáles son los riesgos laborales más comunes?

Se entiende que un servicio de prevención de riesgos laborales ofrece soluciones para distribuidores y empresarios. Sin embargo, la única manera de comprender del todo en qué consisten estas soluciones es partir de la consideración de los problemas.

En este sentido, la cuestión gira en torno a la existencia de riesgos laborales en todas las industrias, pero, especialmente, en las relacionadas con sectores de riesgo, como son la construcción y la logística. Por ese mismo motivo, vamos a intentar exponerte aquí, de forma resumida, cuáles son los peligros que más habitualmente tienen lugar en esta clase de sectores de la industria:

  • Caídas: Este es, sin duda, el riesgo más común en la mayor parte de las industrias en las que no se realizan trabajos sedentarios. Es muy habitual la posibilidad de sufrir caídas que, en el peor de los casos, pueden ser graves.
  • Proyección de partículas: La manipulación de máquinas de corte da lugar al peligro de que partículas se proyecten, causando daño corporal.
  • Riesgo eléctrico: Los riesgos derivados de la presencia de cables de alta tensión es evidente.
  • Golpes contra objetos contundentes: No solo las caídas suponen un gran peligro, sino también el choque accidental contra objetos de gran contundencia que puedan encontrarse en el camino.
  • Caída de objetos suspendidos: El uso de grúas y otras herramientas, que levantan objetos pesados y los dejan suspendidos en el aire, es siempre sinónimo de la presencia de un riesgo para la salud.
  • Atrapamientos: Quedar encerrado en espacios pequeños y con difícil salida es propio de muchas industrias.
  • Sobreesfuerzos: Al igual que las caídas, también los sobreesfuerzos y la fatiga corporal (en especial de la zona lumbar y las piernas) es enormemente común en la construcción, logística y sectores afines.
  • Atropellos: Ya se trate de carretillas, camiones o coches, los atropellos son muy peligrosos y pueden darse con facilidad.

 

El efecto de la llegada del q-commerce

Como probablemente ya sepas, el q-commerce es una nueva tendencia del comercio electrónico consistente en el aumento de las velocidades de entrega, con tal de que el envío sea realizado en menos de una hora o, en algunas excepciones, en el mismo día. Se trata, por tanto, de un sistema de ventas perteneciente a la tercera generación del e-commerce que ya está implantándose de forma generalizada.

Este nuevo comercio es altamente exigente. Como tal, se está empezando a ejercer una alta presión sobre las empresas de logística y reparto a la hora de desarrollar sus tareas. La consecuencia principal de esta realidad es evidente: el aumento de los riesgos laborales.

Cuanto más velozmente se lleva a cabo una tarea, y mayor es la presión de que tal trabajo sea realizado sin errores ni retrasos de ninguna clase, menor es el margen de error permitido. Esto es sinónimo de un mayor estrés y de una mayor cantidad de tareas en un mismo tramo temporal. En definitiva, se aumentan exponencialmente los riesgos que hemos comentado en el apartado anterior y que, ya de por sí, son inherentes a este tipo de industrias.

 

Las ventajas de contar con expertos en prevención

Hasta ahora ya hemos tratado, comentado y conocido cuáles son los problemas que, con respecto a los riesgos, se enfrenta toda industria. Es momento ahora, por tanto, de hacer referencia a las ventajas que se derivan de contar con especialistas en seguridad industrial que sean capaces de ofrecer las soluciones exigidas.

Evidentemente, aquí solo estamos teniendo en cuenta el trabajo de verdaderos expertos en este sector, que cuenten con años de experiencia y dispongan de cientos de clientes satisfechos que avalen la verdadera calidad y efectividad de sus servicios.

Así, podemos decir que contar con un servicio ofrecido por expertos en prevención tendrá, como consecuencia principal, el poder disfrutar de las siguientes ventajas o beneficios en tu empresa:

  • Reduce el número de accidentes de trabajo y de enfermedades laborales: Esta es, sin ninguna duda, la consecuencia principal de contar con servicios de prevención en tu empresa. Dado que saben identificar los riesgos más peligrosos y entienden cómo atacarlos, la cantidad de accidentes y enfermedades laborales se reduce drásticamente. Claro ejemplo es el de poner protecciones estructurales, que evitarán golpes excesivamente dañinos.
  • Mejora evidente e inmediata de la calidad de vida de los trabajadores: Un efecto directo del punto anterior es la mejora clara e inmediata de la calidad de vida de los trabajadores, ya que se ven sometidos a un menor riesgo y un temor inferior de sufrir efectos negativos por el desempeño de su trabajo.
  • Creación de un entorno y clima de trabajo adecuados: Como los trabajadores se sienten más felices y contentos con su trabajo porque sienten que su empresa cuida de ellos y se preocupa por su salud, mejora evidentemente el conjunto de relaciones internas entre empleados y la directiva.
  • Mejora de la imagen social de la empresa: No hay mejor campaña de marketing que mostrar al mundo que te preocupas por tus empleados.
  • Evita problemas de tipo legal: Muchas de las medidas relativas a la prevención de riesgos laborales son totalmente obligatorias, legalmente hablando, por lo que aplicarlas será siempre preciso.

En conclusión, de entre las soluciones para industrias, los servicios de prevención de riesgos cuentan con un puesto de enorme relevancia. Dado que los riesgos de los trabajadores son tantos y tan peligrosos, contar con expertos en este ámbito que sepan ofrecer las soluciones precisas se constituye, sin duda, como una enorme ventaja en toda empresa que lo contrate.

 

Funciones y responsabilidades del técnico de prevención de riesgos laborales (PRL)

La eliminación o reducción de los riesgos es una obligación del empresario. En cumplimiento del artículo 16.1 de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), este deberá integrar la prevención de riesgos laborales en el sistema general de gestión de la empresa y, por lo tanto, deberá contar con la implicación y colaboración de diferentes actores en la consecución de este fin.

A continuación, se definen las principales figuras en las cuales el empresario podrá delegar las funciones que considere, según el tamaño y las características de la empresa, sin eximirle de su responsabilidad final. Se proponen funciones relacionadas con la seguridad de las instalaciones para una empresa tipo (empresario que explota un centro de su propiedad, de un tamaño medio).

No hay que olvidar que, aunque la normativa de seguridad industrial -como cualquier otra puede ser modificada por nuevos reglamentos que derogan a los anteriores, estos seguirán siendo la referencia respecto de las condiciones técnicas que tienen que cumplir las instalaciones ejecutadas en el momento en que estaba vigente dicha normativa, excepto en lo relativo a la periodicidad de las inspecciones y verificaciones, que deberá atender a la normativa que esté vigente en el momento actual.

 

Empresario titular de las instalaciones

Se entiende por empresario titular de las instalaciones aquella persona que tiene la capacidad de gestionar un centro de trabajo y ponerlo a disposición de los trabajadores, siendo responsable de las instalaciones existentes en el mismo.

En general, deberá asegurarse de que:

    • las instalaciones son adecuadas a las características del lugar de trabajo en el que van a prestar servicio;
    • las instalaciones se utilizan dentro de los límites de funcionamiento previstos por el fabricante y siguiendo las instrucciones de estos o de los instaladores, con el adecuado adiestramiento previo a los trabajadores;
    • las instalaciones se mantienen conforme a un plan de mantenimiento, bien siguiendo lo establecido en la reglamentación industrial específica aplicable, bien atendiendo a criterios basados en la experiencia del usuario y en las instrucciones de los fabricantes e instaladores cuando no exista dicha reglamentación; el plan de mantenimiento recogerá las instalaciones afectadas, las operaciones a realizar, la periodicidad, los responsables y el registro final;
    • las instalaciones se someten a inspecciones iniciales tras su ejecución y antes de la puesta en servicio y/o a controles periódicos, siguiendo los criterios establecidos por la reglamentación de seguridad industrial vigente;
    • las instalaciones se someten a revisiones adicionales cuando se han producido hechos excepcionales como transformaciones, accidentes, fenómenos naturales o falta prolongada de uso, que puedan tener consecuencias perjudiciales para la seguridad y salud;
    • las revisiones de mantenimiento y las inspecciones son efectuadas por personal competente, para lo cual designará a las personas responsables de contactar con la empresa instaladora o mantenedora o, en su caso, con un Organismo de Control (OC), de atenderles durante la visita, de guardar los registros emitidos, etc.;
    • los trabajadores que vayan a realizar las tareas de mantenimiento, reparación o transformación poseen la formación y el adiestramiento necesarios cuando estas operaciones supongan un riesgo específico para su seguridad y salud;
    • los trabajadores que utilicen las instalaciones, así como sus representantes, reciben una formación e información adecuadas sobre los riesgos derivados de la utilización de las mismas, así como sobre las medidas de prevención y protección que deban adoptarse;
    • se conservan, durante toda su vida útil, los resultados de las inspecciones y revisiones de las instalaciones, que deben estar documentadas y a disposición de la autoridad laboral;
    • se anulan o retiran aquellas instalaciones o equipos que dejan de cumplir los requisitos de seguridad necesarios;
    • se cumple con lo indicado en el Real Decreto 171/2004 en materia de coordinación de actividades empresariales cuando empresas concurrentes realicen actividades de instalación, mantenimiento y/o inspección en las instalaciones del centro de trabajo.

 

Personal que constituye la modalidad organizativa preventiva

El empresario puede organizar los recursos necesarios para el desarrollo de las actividades preventivas con arreglo a alguna de las modalidades siguientes:

› Asumiendo personalmente tal actividad.
› Designando a uno o varios trabajadores para llevarla a cabo.
› Constituyendo un servicio de prevención propio.
› Recurriendo a un servicio de prevención ajeno.

Las personas que integran la modalidad organizativa que se haya constituido en la empresa serán responsables de:

  1. realizar la evaluación de riesgos, teniendo en cuenta, entre otras, las características de las instalaciones y sus condiciones de seguridad y salud; para ello, comprobarán que las instalaciones cumplen la reglamentación industrial vigente, están mantenidas, son inspeccionadas y se utilizan adecuadamente según lo indicado en el manual de instrucciones proporcionado por el instalador para evitar que constituyan un riesgo; en la evaluación de los riesgos se tendrá en cuenta la naturaleza de la actividad que se realice, las características de los puestos de trabajo y los trabajadores que deban intervenir de alguna manera en dichas instalaciones;
  2. identificar, dentro de la evaluación de riesgos, aquellas actividades con riesgos especiales que se realicen en las instalaciones y que necesiten un especial control, asegurándose de que se adoptan las medidas de prevención y protección necesarias;
  3. asesorar al personal de mantenimiento durante la elaboración de un plan de mantenimiento y/o de inspecciones de seguridad cuando no exista una periodicidad establecida en la normativa industrial, a la hora de incluir determinados aspectos reglamentarios en el mismo;
  4. realizar un seguimiento global de los planes de mantenimiento o un seguimiento particular de estos planes en instalaciones críticas para las condiciones de seguridad y salud en el trabajo;
  5. poner de manifiesto la necesidad de tomar medidas cuando se observe cualquier circunstancia que implique el incumplimiento de un requisito legal.

 

Personal de mantenimiento

El personal de mantenimiento podrá ser de la propia empresa o de una empresa externa. En cualquiera de los dos casos, sus funciones serán las siguientes:

  1. elaborar un plan de mantenimiento que incluya las revisiones periódicas o preventivas y las comprobaciones o inspecciones necesarias, teniendo en cuenta las instrucciones del fabricante y del instalador; en caso de no existir dichas instrucciones, se tendrán en cuenta las características de las instalaciones, las condiciones de utilización y cualquier otra circunstancia que pueda influir en su deterioro o desajuste;
  2. llevar a cabo el plan de mantenimiento y de inspecciones de seguridad establecido; los responsables del personal de mantenimiento supervisarán la correcta ejecución de estos planes así como de las medidas correctoras derivadas de los mismos, en su caso;
  3. registrar los resultados de los controles periódicos de las instalaciones

 

Usuarios

Por “usuario” se entenderá cualquier trabajador que haga uso de la instalación o cualquier trabajador que desarrolle su actividad en el centro de trabajo donde se encuentre la instalación en cuestión. Los usuarios de las instalaciones tienen la obligación de:

  1. no poner en servicio la instalación o impedir su funcionamiento si no se cumplen los requisitos para que su uso sea seguro;
  2. hacer uso de las instalaciones dentro de los límites de funcionamiento previstos por el fabricante o por las instrucciones dadas por el instalador autorizado;
  3. identificar fallos en elementos críticos y ponerlo en conocimiento de quien corresponda para que se adopten las medidas preventivas antes de que pueda producirse un accidente;
  4. informar de los accidentes e incidentes que se produzcan relacionados con las instalaciones.