Elementos urbanos
Protección y ordenación del entorno urbano, accesos y zonas de tránsito
Hitos viales H-75 y balizas
Aumentan la visibilidad en desvíos, cambios de carril y zonas de riesgo. Refuerzan la lectura del trazado, permiten marcar límites, accesos o restricciones con claridad tanto de día como de noche.
Bolardos y pilonas
Controlan el acceso de vehículos y protegen fachadas, pasos peatonales y equipamientos urbanos. Su presencia ordena el entorno, evita invasiones accidentales y mantiene separadas las áreas reservadas a tránsito peatonal.
Separadores viales de carril
Estructuran la circulación en calles, carriles bici y zonas de coexistencia. Reducen invasiones involuntarias, permitiendo mantener la trazada incluso en entornos con tráfico intenso o espacios reducidos.
Reductores de velocidad vial
Obligan a disminuir la velocidad en entornos sensibles como colegios, accesos industriales o zonas comerciales. Favorecen una conducción más controlada y reducen la probabilidad de incidentes.
Pasacables de suelo
Protegen cables y mangueras frente a tráfico rodado y peatonal, evitando daños y tropiezos. Aportan seguridad en obras, eventos y operaciones logísticas.
Rampas salva bordillos
Facilitan el paso de desniveles, mejoran la accesibilidad de vehículos, reducen impactos en bordillos y minimizan daños en neumáticos.
Horquillas y protecciones perimetrales
Delimitan áreas específicas y resguardan mobiliario urbano. Su geometría organiza el tránsito peatonal alrededor de zonas que requieren una separación física.
Aparca bicicletas
Permiten asegurar bicicletas de forma estable y ordenada en espacios públicos o privados. Favorecen un estacionamiento seguro en el entorno urbano.